En este nuevo mundo de la tecnología, a los medios de masas se está añadiendo una masa de medios, donde aquellos son solo uno más. Hay un claro proceso de desintermediación: los individuos ya no dependen solamente de los periodistas para saber y ser escuchados. Tienen el control: ven, escuchan, dicen lo que quieren cuando y donde quieren.
El periodismo dejó de ser monopolio de los periodistas, de las empresas de medios. Cualquier persona puede crear un medio. Pero no es el fin del periodismo; al contrario, es el comienzo de una nueva era, que da mucha esperanza en la democratización de la información.
En el desarrollo de la comunicación, la tecnología ha complicado la estructura de la empresa informativa, ha favorecido la concentración y la intervención estatal paralela al desarrollo del capitalismo monopolista del Estado. La tecnología ha propiciado la aparición de medios audiovisuales, ha creado una red de comunicaciones instantánea y ha provocado que “el poder de la comunicación” se convierta realmente en “el poder de controlar la comunicación”.
Hoy al mundo podríamos cuadricularlo entre mercaderes, industriales, políticos de la noticia y cazadores de noticias, entendiendo por noticia no solo la de índole político, sino cualquier comunicación destinada a sorprender la conciencia receptora. Es tanta la comunicación y la saturación que nos trae la tecnología que pudiéramos decir que se vive una riqueza grande y abundancia del respecto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario