Paraguay, un hermoso país por su rico suelo y su vasta su vegetación; está cada día destruyéndose más por su gente.
La delincuencia callejera a cobrado vigor, los asaltos, la inseguridad en las calles, las estafas son resultados de una sociedad inculta.
Si bien es cierto que muchos casos ocultos fueron esclarecidos, muchos de ellos aún siguen; y lo peor de todo es que ciertas investigaciones se frustran por el camino, debido a que las mismas personas encargadas de investigar están inmersas en el mismo lodo.....
Casos inverosímiles ocurren a diario. Pareciera que, en vez de educar a la población, son los asaltantes los que reciben cátedras de delincuencia.
El Ministro del Interior, quien dice tener una función que la va cumplir, sigue en deuda con el país. No sé si tiene un equipo con quien trabaja o si él sólo es el ideólogo de las estrategias de "prevención" a los delitos. En cualquiera de los casos a su cargo le falta dureza, o mejor dicho firmeza.
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